Cassano.

Obra original para interioristas y decoradores

Un estudio de interiorismo no busca un cuadro: busca resolver una pared dentro de un proyecto que ya tiene paleta, plazo y presupuesto. Aquí está cómo se trabaja cuando la obra tiene que encajar en un plano, y no al contrario.

Se parte del proyecto, no del catálogo

La diferencia entre vender a un particular y trabajar con un estudio está en el punto de partida. El particular elige una pieza que le gusta; el estudio necesita que la obra obedezca a una paleta, a una escala y a una fecha de entrega que ya están decididas. Por eso el trabajo empieza al revés: con el plano, las fotos del espacio y la gama que el proyecto ya ha fijado.

De ahí sale una propuesta de serie —piezas concretas, formatos concretos, presupuesto cerrado— que el estudio recibe antes de enseñar nada a su cliente. Nadie presenta a un cliente algo cuyo precio no conoce.

Lo que un estudio necesita y una galería no da

Formatos a medida, no formatos de catálogo

La obra se imprime y se enmarca a la medida de la pared. Es la ventaja real de la obra gráfica original frente al cuadro cerrado: el hueco manda. Un testero de 240 cm no se resuelve con lo que había en el almacén.

Coherencia de serie, variación de pieza

Un proyecto con varias estancias no quiere la misma obra repetida ni seis obras que no se hablan. La fórmula que funciona es una gama común y una pieza distinta en cada espacio: el conjunto se lee como una decisión, no como una compra suelta.

Exclusividad por proyecto

La serie reservada para un proyecto no se vende a otro espacio de la misma ciudad, y eso se pone por escrito en el presupuesto. Para un estudio, es la diferencia entre entregar un interior y entregar un interior que no se puede copiar en la calle de al lado.

Un interlocutor, no un servicio de atención

El artista es quien responde. No hay intermediario que traslade la consulta ni plazo que dependa de un tercero. Cuando el estudio necesita mover una fecha o cambiar un formato a mitad de proyecto, se resuelve en una llamada.

La ventaja de un artista que está aquí

El taller está en La Línea de la Concepción, en el Campo de Gibraltar. Para un proyecto en Andalucía o en la Costa del Sol eso significa tres cosas concretas: no hay importación —ni aduana, ni plazo incierto, ni sorpresa de arancel—, la obra se puede ver antes de instalarla, y un cambio de última hora no cuesta tres semanas.

Para un proyecto en Gibraltar, la situación es distinta y conviene decirla: desde el Brexit es territorio tercero, así que el envío es una exportación, con su factura comercial. Se prepara antes de facturar, no después.

Cómo se trabaja, paso a paso

  1. El plano y las fotos. Medidas de las paredes, altura de techo, luz natural, y la gama que el proyecto ya ha fijado.
  2. La propuesta. Selección de piezas, formatos, y presupuesto cerrado. Sin compromiso.
  3. La validación. El estudio ajusta lo que haga falta antes de presentar a su cliente.
  4. Producción y entrega. De diez a quince días. La obra llega enmarcada y lista para colgar, con metacrilato: pesa la mitad que el cristal y no genera aristas si recibe un golpe en obra.

Qué obra es, exactamente

Se trata de obra gráfica original de Alberto Cassano: dibujos construidos línea a línea —volumen, materia y luz— hasta que la forma encuentra su textura. Abstracta, sin motivo figurativo que fije la pieza a una moda o a un uso concreto. Es la razón por la que funciona igual en una sala de reuniones que en un vestíbulo de hotel: acompaña el espacio sin imponerse ni fecharlo.

Cada pieza va firmada, y el estudio recibe la ficha con la técnica, el soporte y las dimensiones exactas para su documentación de proyecto.

Preguntas frecuentes

¿Trabajan con interioristas y decoradores?

Sí, y de forma distinta a una venta al particular: se parte del plano y de la paleta del proyecto, no del catálogo. El estudio recibe una propuesta de serie con formatos y presupuesto cerrado antes de enseñar nada a su cliente.

¿Se puede reservar una serie en exclusiva para un proyecto?

Sí, por escrito en el presupuesto: la serie reservada para ese proyecto no se vende a otro espacio de la misma ciudad.

¿Hacen formatos a medida?

Sí. La obra se imprime y se enmarca a la medida de la pared, no al revés. Es la ventaja de trabajar con obra gráfica original y no con un cuadro cerrado.

¿Cuánto se tarda desde la validación hasta la entrega?

De diez a quince días desde que el estudio valida la selección y los formatos. El taller está en La Línea de la Concepción: no hay aduana ni importación para un proyecto en España.

Envíenos el plano. Le devolvemos una serie.

Con las medidas de las paredes y la gama del proyecto, le respondemos con una propuesta de piezas, los formatos que encajan y el presupuesto cerrado. Sin compromiso.