El mismo programa con el que levantó edificios
Cassano llegó joven de Argentina a Andalucía y se hizo arquitecto. Durante años levantó obra en la costa —Marbella y alrededores— y dibujaba al terminar el día. Las obras nacen en el mismo programa con el que proyectó edificios: cuando tenía tiempo, se dejaba inspirar y, como siempre le gustó el arte, se dejaba llevar dentro de su propio sistema digital. Ahí, línea a línea, fue haciendo sus dibujos.
Por eso los llama, sencillamente, sus dibujos. En un dibujo, la línea es la decisión.
Volumen, materia y luz — en ese orden
- El volumen. Un arquitecto no dibuja una mancha: levanta un cuerpo que se sostiene. Aunque la obra sea abstracta, hay algo que pesa, algo que se apoya, algo que se abre.
- La materia. Cuando la forma está, busca su textura: madera, fibra, papel, metal. Es lo que se reconoce antes de saber qué se está mirando.
- La luz. Cae de lado, como en un plano de fachada, y decide qué cara del volumen se ve. Es la firma que no necesita firma.
Dos registros, una misma mano
De ese proceso salen dos familias. El registro geométrico —volúmenes construidos, ocres, dorados y olivas, texturas de madera y metal— es el arquitecto que asoma. El registro orgánico —curvas fluidas, líneas de nivel como un mapa topográfico, salvia, gris y crema— es el mismo ojo mirando un terreno en vez de un edificio. Uno pide una mirada activa; el otro se lee como un paisaje. Los dos son abstractos; no sirven para lo mismo.
Del archivo al papel
Cuando la obra está terminada, se imprime en papel de algodón de calidad de archivo con tintas pigmentarias, se numera y se firma a mano. La tirada de cada imagen queda definida y no se reabre. Fuera de la colección abierta, el soporte se elige a petición —madera, fibra, papel o metal— y el precio se indica en el presupuesto según el soporte y el formato.
Por qué esto cambia lo que usted cuelga
Una obra construida así no data la habitación: no hay motivo que pase de moda, hay una estructura que sigue en pie cuando cambian el sofá y la pintura de la pared. Y como el volumen y la luz están pensados para verse a distancia, soporta el gran formato mejor que ningún otro género — la pared del salón, el cabecero, el vestíbulo.
Si lo que tiene entre manos es un proyecto y no una pieza suelta, aquí está el artista argentino en España, arquitecto de profesión — con los formatos, los plazos y el presupuesto cerrado antes de empezar.
Orilla 100
Barbarroja
Migrando 130