De la arquitectura al dibujo
Cassano es arquitecto de profesión. No se hizo arquitecto en Andalucía: llegó siéndolo. Durante años levantó obra en la costa —Marbella y alrededores— y, al terminar la jornada, dibujaba. Esa doble vida explica lo que se ve hoy en su obra mejor que cualquier declaración de intenciones: quien ha construido paredes sabe cómo cae la luz sobre ellas, y quien ha calculado un volumen no lo dibuja por casualidad.
Él las llama, sencillamente, sus dibujos. Cada pieza se construye línea a línea —volumen, materia y luz— hasta que la forma encuentra su textura: madera, fibra, papel, metal. El resultado son composiciones abstractas que parecen pintura, con títulos que cuentan historias: la biblioteca de Babel, el reloj de arena, la cola del cometa.
Por qué importa de dónde viene un artista
No es un dato biográfico decorativo. Un artista argentino formado en arquitectura y asentado en el Campo de Gibraltar trae una mirada que no es la del paisaje local: no pinta el sur, lo habita. Sus formas no vienen de la costa andaluza ni de una escuela española concreta; vienen de una manera de mirar los volúmenes que se aprendió en otro sitio y que aquí encontró su luz.
Para quien compra, eso significa algo muy concreto: la obra no se parece a lo que cuelga en las demás paredes de la zona. Es la diferencia entre decorar y elegir.
Señas particulares
Cada pieza lleva las señas particulares con que un artista marca lo que ha hecho: el gesto que no se repite, la materia que insiste, el corte de luz que solo aparece en su obra. Y hay un momento en que ese trabajo deja de pertenecerle del todo —cuando llega al contemplador y empieza, ahí sí, la vida de la obra.
Dónde está, y qué cambia
El taller está en La Línea de la Concepción, provincia de Cádiz, en el Campo de Gibraltar. Gibraltar queda a quince minutos; Marbella y Málaga, a una hora larga por la costa; Sevilla, a dos.
Para un comprador en España eso quiere decir que no hay importación: ni aduana, ni plazo incierto, ni arancel. La obra se puede ver antes de colgarla, y llega enmarcada y lista. Para un comprador en Gibraltar, territorio tercero desde el Brexit, el envío es una exportación con su factura comercial: se prepara antes de facturar, no después.
Comprar directamente al artista
Aquí no hay intermediario. Se escribe al artista, se habla de la pared que hay que vestir, y la obra sale del taller. Dos consecuencias, y ambas cuentan:
- una galería se queda habitualmente con la mitad o más del precio de venta; comprando en directo, ese margen no existe;
- cuando es el propio autor quien vende su obra, el IVA aplicable es del 10 % (artículo 91.Uno.4 de la Ley 37/1992), frente al tipo general que se aplica a la reventa. Consulte siempre su caso concreto: el tratamiento depende de la operación.